Al ser los niños los que utilizan este tipo de atracciones, la tendencia de los adultos es a una mayor sensibilización sobre cualquier daño que se pueda producir. De ahí que la contratación de un seguro de responsabilidad civil para castillos hinchables sea altamente recomendable, al poder mezclarse con facilidad reclamaciones fundadas con otras infundadas.
Cuando un padre permite y normalmente paga porque su hijo entre y juegue en un castillo hinchable, debe asumir que el niño pueda sufrir un golpe por su propia inconsciencia o distracción, distinto es que el niño sufra un corte por un saliente no bien protegido, un exceso de aforo, una falta de vigilancia o que en el montaje o desmontaje del mismo se produzca un perjuicio frente a terceros.
El seguro del castillo hinchable permitirá al explotador, tener la tranquilidad de que en caso de reclamación contará con el asesoramiento jurídico adecuando y externo, para defender sus intereses y eventualmente asumir la indemnización a la que fuese condenado.